El nombre de “La encina de Zeus” no es propiamente filosófico, aunque la temática de este blog sea en su mayor parte filosófica. No obstante, es sobradamente conocida la metáfora del árbol del conocimiento ofrecida por Descartes.
¿Por qué la encina? Porque es nuestro árbol más característico. “En un país con árboles pequeños o regalos a las montañas y las vegas de los ríos, la encina aparece como el gigante negruzco de tallo corto y grueso, de copa amplia y espesa, capaz de albergar a todos los animales de la dehesa y de alimentarlos con su fruto: las bellotas” (NEWMAN, A. Árboles guardianes de la magia). Además, dicen que Zeus, el rey de los dioses, meditaba debajo de una encina para encontrar solución a sus problemas.
Por todo ello, ¿qué mejor lugar para reflexionar, dialogar y respirar que una encina?...
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lunes, 26 de agosto de 2013

DE LA ILUSTRACIÓN A LA GLOBALIZACIÓN. ENSAYOS

Los alumnos y alumnas de primero de Bachillerato, grupo B, del IES Carlos III de Prado del Rey, nos invitan a realizar una reflexión sobre este periodo histórico. Desde esta ventana os quieren hacer partícipes de algunas de sus reflexiones, “pellizcando” nuestras conciencias, y con ello despertarnos del “sonambulismo”  en el que andamos envueltos.

Los inicios de esta etapa histórica, la Edad Contemporánea, estuvieron muy marcados por la Ilustración, movimiento cultural que se desarrolló a lo largo del siglo XVIII, fundamentado en una razón crítica (no dogmática, como la racionalista). Entre sus objetivos principales se encuentran: la felicidad individual y colectiva, y el progreso de la humanidad basado en el desarrollo científico, con la mirada puesta en la Naturaleza como el medio natural del ser humano. Seguimos construyendo este momento histórico, en el que está jugando un papel importante el  fenómeno de la Globalización; ¿podría entenderse como la Ilustración del siglo XXI? ¿Podemos hablar de una Globalización ilustrada o de una Globalización des-ilustrada? ¿La Globalización supone una anemia moral de nuestra sociedad?

    Para descargar los ensayos solo tienes que hacer "clic" en el nombre de los autores/as.

Autores y ensayos:
Título del Ensayo: Historia no es pasado, nostros decidimos cómo se sigue escribiendo.
Título del Ensayo: Las libertades individuales.

Título del Ensayo: La propaganda del poder: Del origen divino al “Yes We Can!”

Profesor: David Fernández Fernández.

Materia: Historia del Mundo Contemporáneo.

Curso: 2012/2013.

sábado, 2 de febrero de 2013

¿HEMOS EVOLUCIONADO MORALMENTE?

El ser humano ha alcanzado un gran desarrollo científico-técnico. Basta con echar una mirada a nuestro entorno para ser conscientes de ello: electrodomésticos que nos facilitan las tareas domésticas, sistemas informáticos computarizados, Internet (como la gran revolución en la comunicación e información), vehículos inteligentes, desarrollos impresionantes en el ámbito de la medicina y la biotecnología, avances interminable en la telefonía móvil, etc. Así, en pocos años hemos alcanzado cotas de avance científico-técnico insospechadas por nuestros antepasados inmediatos.
Sigamos mirando, con una mirada más profunda: observemos nuestras acciones y decisiones. Analicemos nuestro comportamiento desde una perspectiva moral, entendida como una de las dimensiones propiamente intrínsecas al ser humano, como ya señaló el viejo Aristóteles. Detengámonos unos instantes en el análisis del desarrollo evolutivo del razonamiento moral realizado por Lawrence Kohlberg, psicólogo contemporáneo discípulo de Jean Piaget, que tras su estudio del desarrollo de la conciencia, llegó a la conclusión de que, a pesar de la pluralidad de contenidos morales (valores y normas), se puede hablar de esquemas universales de razonamiento vinculados a la propia psicológica, en función de los cuales  evolucionamos de esquemas más infantiles y egocéntricos a esquemas más maduros y altruistas. En general establece, siguiendo esta escala evolutiva, seis estadios de madurez creciente, con razonamientos morales diferentes. Los tres primeros corresponden a etapas de escasa madurez moral, propia de una conducta heterónoma: 1. En este estadio nos regimos por el esquema premio/castigo, obedeciendo las normas por miedo al castigo. 2. Este nivel corresponde al esquema moral propio de una conducta egoísta: “haz lo que quieras mientras no me perjudique”. Se buscan los propios intereses. 3. Aquí el esquema moral sería cumplir con las expectativas que los demás esperan de ti. Nos mueve el deseo de agradar y ser aceptados. 4. En este estadio comienza la autonomía moral. Se trata de cumplir con el deber, con lo socialmente establecido, atendiendo a la propia responsabilidad. 5. Aquí tiene gran importancia el contrato social, el comportamiento se rige por los derechos que están por encima de todas las instituciones. 6. En este estadio a conducta moral se rige por principios éticos universales, que tienen prioridad sobre las obligaciones e instituciones. Es el momento de la madurez moral necesaria para el “disenso”, la disconformidad, oposición o contrariedad con lo establecido. Corresponde al esquema moral  propio de la ética de la reciprocidad: “Haz a los demás lo que quisieras que te hicieran a ti". Me atrevería a señalar que es posible añadir un estadio más, que siga planteando los principios éticos universales, como modelo propio de la plena autonomía moral. No obstante, sugiero que la regla de oro de la reciprocidad sigue vinculada a la heteronomía, en tanto que se rige por un principio de responsabilidad recíproco, es decir, aquel en el que se espera algo del otro. Es necesario formular un nuevo principio de responsabilidad no recíproco,  planteado desde la verticalidad moral, es decir, mirando más allá de nuestro entorno, más allá del horizonte moral de los que nos rodean. Es el principio de responsabilidad propio de la maternidad/paternidad; desde el que no se espera nada, en el que se pierde por completo la horizontalidad moral. Quizás es un principio utópico, un ideal, algo así como las “Ideas de la razón” de Kant.
Teniendo en cuenta este análisis del desarrollo moral, y atendiendo a una valoración general de nuestra sociedad desde el punto de vista moral, ¿en que estadio se encuentra la mayoría de las personas? ¿Podríamos asegurar que la mayoría se situaría entre los tres primeros, y algunos podrían alcanzar el cuarto? ¿Los últimos estadios estarían reservados para personas muy especiales, y formarían un grupo reducido? Si todas las respuestas a estas preguntas son afirmativas, ¿por qué hemos evolucionado tanto a  nivel científico-técnico y tan poco a un nivel moral? ¿Muchos de los problemas de la sociedad del siglo XXI pueden estar relacionados, entre otros aspectos, con nuestra inmadurez moral? ¿Quizás nos hemos olvidado alimentar otros aspectos del ser humano que tal vez anden en la indigencia, aferrándonos al saber científico- técnico y no a la “sabiduría”?
Te invito a que reflexiones, y ofrezcas tu comentario personal sobre estas cuestiones. Ya sabes, para poderlo hacer tienes  que hacerte seguidor/a de este blog, accediendo con tu perfil Google, Twitter o Yahoo, en la barra lateral de la derecha, en “Seguidores”. Si no tienes cuenta, tendrás que abrirla para poder acceder. ¡Anímate!

jueves, 2 de agosto de 2012

INTELECTUALISMO MORAL

El intelectualismo moral ha sufrido grandes críticas como teoría ético-política. Es posible señalar que estas críticas estas realizadas desde una lectura “academicista” de los planeamientos éticos de Sócrates y Platón, al entender la identidad: conocimiento = virtud = felicidad, desde una perspectiva contemporánea y occidental del conocimiento. Es decir, al entender que el saber (conocimiento teórico-científico) es necesario y suficiente para llevar una buena vida. El conocimiento al que hacen referencia los clásicos es al que se entiende como sabiduría, en su plena dimensión teórico-práctica. Así, desde el intelectualismo moral, para ser justo es necesario “saber” realizar la justicia, pero aquí esta palabra no solo designa un conocimiento explícito y teórico de la justicia sino la posesión de una habilidad o disposición para la realización de acciones justas. Es decir, la sabiduría implica dominar el arte de ser feliz, la ética, por lo que no es suficiente un conocimiento científico de la realidad. Por ello, con buen criterio, Platón no proponía un tecnócrata como gobernante sino un sabio.
Desde esta nueva lectura del intelectualismo moral, ¿necesitamos que nuestros políticos sean tecnócratas? ¿La ética es imprescindible para la política?... Reflexiona y comenta.

LA MORAL, ¿INDIVIDUAL Y TAMBIÉN SOCIAL?

La moral es una dimensión constitutiva del ser humano, somos seres morales. Esta moralidad se manifiesta de forma individual en nuestras acciones, en las que interviene nuestra conciencia moral de distintas maneras (apelando, obligando, juzgando, etc.). Por lo tanto, está muy clara la dimensión individual de la moral. ¿Podemos hablar igualmente una dimensión social de la moral y de una moral social? Es decir, ¿existe en una moral social, fruto de las tradiciones, costumbres y demás elementos culturales, que de alguna manera "determina" nuestra moral individual? Y, por otra parte, las actividades sociales, como la política, ¿deben estar regidas por la moral? Si fuese así,  esta moral que regula estas actividades, ¿es la propia moral individual o bien una moral pública (social)? Reflexiona y ofrece tu opinión de forma fundamentada.

miércoles, 1 de agosto de 2012

CRITERIOS DE VERDAD

Las diferentes interpretaciones filosóficas de la verdad sugieren distintos criterios de verdad: la adecuación, la evidencia,  la coherencia, la perspectiva, etc. ¿Crees que en la vida cotidiana tiene sentido reflexionar sobre este tema? ¿Es importante saber con qué criterio de verdad analizamos la realidad y los pensamientos? ¿Es necesario plantear algún criterio de verdad?

VERDAD, RELATIVISMO Y ESCEPTICISMO.

Ante el tema de la verdad, la sociedad actual parce haber optado por el camino del relativismo, incluso el escepticismo. Reflexiona sobre los peligros socioculturales que puede plantear o está planteando esta actitud intelectual. ¿Podría ser el realismo crítico una alternativa?

lunes, 9 de enero de 2012

¿PARA QUÉ SIRVEN LAS TEORÍAS FILOSÓFICAS DEL CONOCIMIENTO?


Tras estudiar las diferentes teorías filosóficas Del conocimiento, te invito a que reflexiones sobre esta temática, intentando responder a las siguientes cuestiones:

1.  ¿Sirve para algo partir de la afirmación de que la realidad es tal como la veo, o bien su teoría contraria, es decir, que lo que veo es una construcción mental? Por cierto, ¿de qué teorías filosóficas del conocimiento estaríamos hablando?
2.  ¿Qué importancia puede tener para la vida cotidiana la posibilidad científica de la metafísica?
3.  ¿Los planteamientos filosóficos generales son prejuicios convertidos en tradiciones culturales?
4.  ¿La investigación científica es plenamente neutral?
5.  ¿Influye el planteamiento epistemológico que tengamos sobre nuestra manera se afrontar la vida?